Y sus discípulos sabiendo que Lázaro estaba enfermo dijeron: Señor si duerme sanará.
Pero Jesucristo se refería a la muerte de Lázaro y ellos pensaban que Jesucristo hablaba del reposar del sueño y no de que Lázaro había muerto en verdad.
Por lo tanto Jesucristo les dice claramente
Lázaro ha muerto
Y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis…
Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque este muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Juan 11:14-15 y 25-26.
La vida humana es creación de Dios, la existencia del hombre y de la mujer en la tierra es producto del poder creativo y de la sabiduría de Dios.
Dios fue quien nos hizo a nosotros los seres humanos, desde el principio de la creación del universo.
Esta teoría sobre el origen del hombre fue pregonada al mundo por Jesucristo mismo cuando dijo: … pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios…Marcos 10:6.
Y Dios hizo al hombre y a la mujer con un cuerpo, un alma y un espíritu, tres rasgos fundamentales de la personalidad del hombre y de la mujer, distintos pero perfectamente cohesionados entre si que conforman un solo ser único e irrepetible; somos seres BIOPSICOESPIRITUALES VIVIENDO EN UN MEDIO FISICO-AMBIENTAL Y SOCIAL.
Por lo tanto el hombre y la mujer son sin lugar a dudas la obra maestra de Dios de mayor valor y trascendencia y es en torno a ellos que gira y tiene sentido todo el universo. Mateo 6:25-30.
Y la vida del hombre fluye continuamente en él a través de todos los órganos de su cuerpo y de sus múltiples sistemas funcionales de circuitos integrados por estímulos y sensaciones vitales, y es precisamente la vida en el hombre su más grande y valioso atributo.
El hombre y la mujer como seres vivos que son, poseen un cuerpo maravilloso con visión, oído, habla, olfato, tacto, gusto, sistema cardiovascular respiratorio, sistema digestivo, sistema de vigilia y sueño, el de locomoción y el sistema reproductor masculino y femenino entre muchos otros, todos ellos necesarios para su cabal desempeño y es a través de ellos que fluye continuamente su vida. La vida del cuerpo humano.
Además de la vida del cuerpo, el hombre y la mujer anidan en su alma un mundo infinito de emociones y sentimientos placenteros que incentivan y regulan su ánimo, su actitud mental, su conducta, así como también su grado de bienestar y felicidad personal. La vida del alma humana.
También el hombre y la mujer poseen vida espiritual que es la vida que esta conformada por un cúmulo de conocimientos adquiridos a través del tiempo, los cuales toma del medio ambiente, de la cultura de su entorno, y de sus propias experiencias. La vida del Espíritu Humano.
Y también de lo que el mismo estudia en los libros y aprende en las instituciones educativas encargadas de conservar y difundir la sabiduría que a través del tiempo mantiene vigentes los criterios de verdad, en los distintos campos del conocimiento humano, tales como la medicina, el arte, las letras, la psicología, la sociología y la religión. La vida del espíritu humano, llamada también la vida espiritual, que no se reduce únicamente al campo religioso como el mundo cree, ya que su ámbito es también infinito.
El cuerpo, el alma y el espíritu del hombre están perfectamente unidos entre si integrados en un solo ser o persona y son eternamente inseparables; el hombre y la mujer poseen también infinita capacidad creativa y fueron creados por Dios para vivir eternamente sin fin y jamás morir.
El hombre y la mujer con su inteligencia y sabiduría han creado mundos nuevos y maravillosos dentro del campo científico y social, de las artes y de las letras tales como: la cibernética, la música, la pintura, la poesía, la ética y muchísimos mundos más.
El hombre y la mujer también tienen la capacidad de engendrar nuevas vidas a su propia semejanza lo que les permite perpetuar la existencia humana sobre la tierra, la obra más trascendente de su existencia sus hijos.
Toda esta plenitud de vida que poseen el hombre y la mujer: la corporal, la del alma y la del espíritu, la comparte con sus semejantes debido a que necesita imprescindiblemente de la ayuda y cooperación de ellos para una mejor supervivencia en la tierra, es lo que se ha dado en llamar la vida en sociedad, puesto que el hombre es un ser gregario y se le hace muy difícil subsistir en absoluta independencia del resto de los demás seres humanos.
La interdependencia indispensable en la convivencia humana ha dado lugar a la creación por el mismo hombre, de múltiples instituciones sociales de gran importancia como el hogar, las escuelas y universidades, las empresas e industrias, las instituciones gubernamentales y religiosas, así como también las normas, principios y leyes que regulan tales instituciones y las que regulan la conducta humana individual y en convivencia social.
La historia de la humanidad da cuenta de lo maravillosa que es la vida del hombre, cuando su vida personal y social transcurre pletórica de bondad y dignidad dentro del marco referencial de las virtudes divinas que Dios implantó en el hombre, como el amor, la paz, la verdad, la libertad, la justicia, la solidaridad, el perdón, la misericordia y la ética y todas las demás virtudes; convirtiendo la existencia y el acontecer de nuestros pueblos y ciudades, en un auténtico paraíso de dicha, bienestar y felicidad para todos sus habitantes sin excluir a nadie.
Que la vida del hombre y de la mujer en la tierra y en el universo, se desarrollase en un verdadero paraíso, en un reino de bondad infinita, en donde no existiese ningún tipo de mal, ni tampoco existiese la terrible, ignominiosa y perturbadora muerte, es uno de los más grandes principios enseñados personalmente por Jesucristo a sus discípulos en el Evangelio del Reino de Dios por el anunciado.
Y es también el principal anhelo del hombre y de la mujer: vivir en amor, paz, dignidad, justicia y felicidad plena, consigo mismo y con sus semejantes aquí en la tierra y en el universo y es el clamor de todos los pueblos del mundo a Dios y a sus gobernantes, ya que sin paz, amor, dignidad, justicia y felicidad, el hombre pierde sus fortalezas y hasta el deseo de vivir.
En la parábola del trigo y la cizaña Jesucristo dejo claramente definidos los orígenes del bien y del mal que hoy coexisten en el mundo.
Atribuyendo a Dios el Padre, un Dios benigno y misericordioso, la creación y siembra de todo lo bueno que existe en el mundo, EL TRIGO.
Y atribuyó a Satanás o el Diablo, quien es homicida desde el principio, mentiroso y padre de la mentira, la creación y siembra de todo el mal que existe en este mundo. LA CIZAÑA.
También Jesucristo estableció una comparación entre el propósito de su venida a este mundo, y el propósito de la venida del ladrón; y dijo: el ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Juan 10:10.
Aquí Jesucristo enseña claramente que Él como enviado de Dios el Padre vino a darnos vida sin fin o sea vida eterna, vida en abundancia…pero contrariamente a la voluntad de Dios; la voluntad o propósito del Diablo a semejanza del ladrón, es la de matar, hurtar y destruir.
Es por ignorancia de la verdadera doctrina enseñada por Jesucristo mismo, que escuchamos a muchos cristianos echarle la culpa a Dios por la muerte de nuestros seres mas queridos, y lo que es mas aberrante aún, darle a Dios las gracias por las enfermedades y pedirle a Dios que nos envíe la muerte.
Por lo consiguiente es evidente a la luz del evangelio por Jesucristo predicado, que es solo por causa de Satanás y no de Dios, que nuestro humano paraíso terrenal creación de Dios, luzca hoy ensombrecido y tenebroso; pareciéndose cada día más a un infierno, o al hogar del Diablo y de todos sus demonios, posesionados estos del cuerpo, el alma y el espíritu de la humanidad, inyectándole una sobredosis de múltiples virus tóxicos que generan odio, violencia, guerras, maldad, vicios, enfermedades de toda índole, destrucción y muerte.
Y la ignominiosa MUERTE, el resultado final de toda la maldad satánica, nos quita LA VIDA en todas sus manifestaciones posibles: la vida del cuerpo, del alma, del espíritu y deja a nuestros padres, hermanos e hijos, conyugues y amigos sumidos en un profundo vacío de dolor y lágrimas a causa de nuestra ausencia, ya que también la muerte pone punto final a nuestra vida familiar y social.
A la MUERTE se une el dolor que producen los accidentes y enfermedades con todas sus secuelas de ansiedad, angustia, y frustración, y cuando el dolor y el sufrimiento se prolongan en el tiempo, desmenuzan las fortalezas humanas, tales como la alegría, el optimismo, el deseo de vivir y derrumban todos los sueños y proyectos de vida de quienes los padecen, independientemente de la edad que ellos tengan.
Nuestros corazones se desgarran de pena y compasión, cuando muere un niño dejando a sus padres desolados e inconsolables en medio del dolor y el llanto.
También sufrimos consternación y tristeza cuando fallece un joven sin haber logrado concretar sus sueños e ilusiones, y cuando otros jóvenes mueren a punto de graduarse en sus estudios o recién graduados o comenzando apenas sus carreras profesionales, quedando en la nada todos sus esfuerzos y desvelos, así como también todo el apoyo económico de padres y madres pobres que habían cifrado grandes esperanzas en la superación de sus hijos.
Pero de igual manera sentimos profundamente la muerte del hombre y la mujer ya realizados con madurez y capacidad productiva, que en pleno desarrollo de sus proyectos personales, profesionales, comerciales y sociales fallecen como consecuencia de accidentes o enfermedades, acarreando perdidas incalculables afectivas y económicas a su familia y a la sociedad.
Y también sentimos la muerte de nuestros ancianos que han logrado ya alcanzar una larga existencia, y realizar sus sueños y proyectos de vida, así como también construir sus hogares y familias a quienes aman entrañablemente y de las cuales les cuesta tanto separarse por causa de su muerte.
En fin nos duele muchísimo el sufrimiento y la MUERTE de todos los enfermos y de los que mueren, porque no nacemos para enfermarnos, ni para sufrir, ni para morir como algunos dicen, sino para vivir en salud plena, dicha y felicidad y vida eterna, la MUERTE es la antitesis de LA VIDA y por lo tanto la enfermedad, el dolor y la muerte no tienen ninguna razón de existir, por ser males que azotan a toda la humanidad y de los cuales no escapará nadie de todos los que habitamos este mundo.
Ante este terrible drama existencial de enfermedades, dolor y muerte con las cuales el Diablo y sus demonios azotan a toda la humanidad despiadadamente, Jesucristo el Hijo del Hombre e Hijo de Dios, realizó su más grande y sublime obra; el anuncio del Evangelio del Reino de Dios, perdonando los pecados a todos sin excluir a nadie, sanando a millares de enfermos con diversas enfermedades y males y resucitando también a los muertos.
ALABADO SEA JESUCRISTO POR SIEMPRE.
Entre las tantas curaciones realizadas por Jesucristo, la de una mujer que tenía 18 años jorobada nos merece especial atención, para confirmar en palabras de Jesucristo mismo, que la enfermedad no es causada por Dios sino por el Diablo, leamos este interesante relato del Evangelio en el libro de Lucas capitulo 13 en los versículos 10 al 17 que dicen textualmente.
Enseñaba Jesucristo en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía 18 años tenía un espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y de ninguna manera se podía enderezar.
Cuando Jesucristo la vio, la llamó y le dijo: MUJER, ERES LIBRE DE TU ENFERMEDAD.
Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.
Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesucristo hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en el día de reposo.
Entonces el Señor Jesucristo le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, no se debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?
Al decir Jesucristo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.
Según la declaración hecha por nuestro Señor Jesucristo era El Diablo o Satanás quien había enfermado a esta mujer, por lo tanto decir que Dios es quien nos castiga con las enfermedades que sufrimos, es otra mentira del Diablo el padre de la mentira, que la pregonan los que desconocen la autentica y verdadera doctrina enseñada por Jesucristo mismo, y repiten enseñanzas tradicionales vanas de hombres no fundamentadas en la Palabra de Dios.
Como también es una gran mentira inventada por Satanás, el padre de la mentira, la que proclama casi la totalidad del mundo denominado cristiano, mal fundamentado en dichos de algunos escritores de la biblia y no de Jesucristo mismo; que la muerte de Jesucristo, quien fue asesinado cruelmente en una cruz por soldados del imperio romano, y una multitud iracunda, constituya: LA MAS GRANDIOSA OBRA HECHA POR DIOS EN LA TIERRA PARA QUE MEDIANTE LA MUERTE DE JESUCRISTO EL HOMBRE Y LA MUJER PUDIERAN ALCANZAR EL PERDON DE SUS PECADOS, LA SALVACION DE SU ALMA Y LA VIDA ETERNA.
INMENSO Y DESCOMUNAL ENGAÑO: puesto que la muerte es la terminación de la vida, y no tiene poder de restauración, ni de redención, ni de dar vida eterna, sino solo poder de destrucción; LA MUERTE DE JESUCRISTO ES OBRA DE SATANAS Y NUNCA JAMAS LA MUERTE PUEDE SER OBRA DE DIOS, PORQUE DIOS ES EL DADOR DE LA VIDA.
Como se puede entender que tantos cristianos todavía hoy, prediquen semejante engaño, cuando las primeras palabras de Jesucristo cuando estaba siendo crucificado fueron estas: PADRE PERDONALOS, PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN.
LA GRANDIOSA OBRA DE JESUCRISTO, LA DEL PADRE Y EL ESPIRITU SANTO ES PRECISAMENTE LA RRESURECCION DE JESUCRISTO.
Jesucristo venció a su propia muerte, al resucitar victorioso de la tumba después de estar tres días sepultado y resucitó también a su amigo Lázaro al cuarto día después de haber muerto, y le dijo a María la hermana de Lázaro: que él tenía el poder de resurrección, que él era la resurrección o sea el poder de volver a la vida a los que están MUERTOS.
Jesucristo dijo: YO SOY LA RESURRECCION Y LA VIDA; EL QUE CREE EN MI, AUNQUE ESTE MUERTO, VIVIRA; Y TODO AQUEL QUE VIVE Y CREE EN MI, NO MORIRA ETERNAMENTE. ¿CREES ESTO? JUAN 11:25-26.
LA MUERTE ES ATROZ Y DESOLADORA, y al pensar y saber que tarde o temprano todos nosotros vamos a morir, nos produce una terrible tristeza, sentimiento este de angustia que es completamente natural y humano, puesto que no nacemos para morir sino para vivir eternamente y LA MUERTE es la absoluta negación de la VIDA.
Hasta nuestro mismo SEÑOR JESUCRISTO, sintió profunda tristeza cuando supo que faltaban pocos días para enfrentar a su propia muerte y dijo a sus discípulos: MI ALMA ESTA MUY TRISTE, HASTA LA MUERTE; QUEDAOS AQUÍ, Y VELAD CONMIGO.
Y yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tu. Padre mío, sino puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. Mateo: 26:38-42.
Y ante la tumba donde yacía muerto su gran amigo Lázaro, cuando vio a María la hermana de Lázaro que le decía llorando postrada a sus pies: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano y también a los judíos que la acompañaban llorando, se estremeció en espíritu, se conmovió y lloró conjuntamente con ellos y hubo comentarios de los que lo vieron llorar que decían: Mirad como le amaba.
Y profundamente conmovido fue al sepulcro de Lázaro que era una cueva con una piedra puesta encima, y ante la cual dijo: QUITAD LA PIEDRA.
Y Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesucristo le dice: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Y como él le había dicho a sus discípulos que vendría a despertar a Lázaro del sueño de la muerte; alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Y habiendo dicho esto, clamo a gran voz: LAZARO VEN FUERA.
Y el que había muerto salió, atadas las manos y los píes con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Y Jesucristo les dijo: Desatadle, y dejadle ir.
Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que había hecho Jesucristo, creyeron en él.
GLORIFICADO SEA DIOS Y SANTIFICADO SEA EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO POR SUS MARAVILLOSAS OBRAS.
Para nuestro Señor Jesucristo quien es: LA RESURRECION Y LA VIDA, todos los que están muertos simplemente duermen, ya que él posee el poder de volverlos a la vida, para Jesucristo es tan fácil resucitar a un muerto, de la misma manera que es muy sencillo y fácil para nosotros despertar a alguien que esta durmiendo; por eso dijo a sus discípulos cuando supo de la muerte de Lázaro: NUESTRO AMIGO LAZARO HA MUERTO, VOY PARA DESPERTARLE.
Y de la misma manera que despertó a Lázaro del sueño de la muerte, también despertó del sueño de la muerte, a la hija única de Jairo, uno de los principales de la sinagoga judía, leamos tan maravilloso acontecimiento.
Pasando otra vez Jesucristo en una barca a la otra orilla del mar, se reunió alrededor de él una gran multitud; y estando junto al mar, vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postro a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija esta agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.
Fue, pues, Jesucristo con Jairo adonde estaba su hija enferma; y le seguía una gran multitud, y le apretaban.
Y vinieron de la casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para que molestas más al Maestro? Pero Jesucristo, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.
Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no esta muerta, sino duerme…y entró donde estaba la niña. Y tomando, la mano de la niña dijo: TALITA CUMI; que traducido significa: Niña, a ti te digo, levántate.
Y luego la niña se levanto y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente…y Jesucristo dijo que se le diese de comer a la niña que había resucitado gloriosamente, para regocijo de todos.
ALABADO SEA JESUCRISTO POR SIEMPRE POR SU GRAN PODER DE RESURRECION.
Pero también Jesucristo manifestó gran compasión por una pobre mujer viuda a quien se le había muerto el único hijo que ella tenia, al que también resucito de manera gloriosa cuando lo llevaban a enterrar, para gran consolación de su atribulada madre.
Esta es la historia narrada en el Evangelio leámosla.
Y yendo Jesucristo a la ciudad llamada Naín acompañado por una gran multitud y muchos de sus discípulos, cuando llego cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
Y cuando el Señor vio a la viuda, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. Y acercándose, toco el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Entonces se incorporo el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio vivo a su madre.
Y todos glorificaban a Dios, diciendo: Dios ha visitado a su pueblo, y se extendió la fama de Jesucristo por toda Judea, y por toda la región de alrededor.
Pero Jesucristo como hijo del hombre y hombre que es, muy semejante a todos nosotros los humanos, sabía que él también tendría que enfrentar su propia muerte y a una muerte demasiado cruel, condenado a morir en el patíbulo del imperio romano CRUCIFICADO EN UNA CRUZ DE MADERA.
Que a semejanza de la silla eléctrica de hoy, era el lugar donde se ajusticiaban a los peores delincuentes clavando sus manos y sus pies a la cruz, la que luego enterraban por su parte inferior levantándola en alto, para que todo el pueblo presenciara como morían de sed, angustia y dolor los reos de la justicia inhumana romana.
Y para que no fueran tomados por sorpresa, advirtió a sus discípulos diciéndoles: He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los incrédulos: y le escarnecerán. Le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará. Marcos 10:33-34.
El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; mas al tercer día resucitará. Mateo 17:22-23.
Y aconteció exactamente como Jesucristo lo había dicho, el deseo de matar al Hijo de Dios arraigado en el corazón de los sacerdotes, escribas y fariseos descendientes de Abraham, cuya doctrina era el Judaísmo y quienes todo el tiempo procuraron matar a Jesucristo; porque las palabras de Jesucristo, la única y autentica palabra de Dios, no hallaba cabida en ellos, se concretó en la realidad.
Ellos aferrados a sus creencias tradicionales, rechazaban el mensaje del Evangelio del Reino de Dios que Jesucristo anunciaba con mucha vehemencia, porque ellos no eran hijos de Dios, sino hijos del Diablo y los deseos de su padre el Diablo querían hacer, ya que el Diablo ha sido homicida desde el principio, y fue el diablo quien los impulsó a convencer a Judas uno de los discípulos del Señor, para que les entregara a Jesucristo por 30 monedas de plata para condenarlo a muerte y matarlo. Juan capitulo 8: versículos 37-47.
Jesucristo solía decir: El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán…yo os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios…y a mí, porque digo la verdad no me creéis…pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.
Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación…el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre. Marcos 8:38.
Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.
El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; LA PALABRA QUE HE HABLADO, ella le juzgará en el día postrero.
Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.
Y sé que su mandamiento es vida eterna.
Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho. Juan 12:47-50.
Y Judas uno de los discípulos de Jesucristo prefirió oír la voz del diablo y traicionar a su Maestro, también Pilato hizo lo mismo presionado por la multitud que a la vez era coaccionada por los sacerdotes, escribas y fariseos para que pidieran la crucifixión de Jesucristo y la libertad de Barrabás.
Esa misma multitud que prefirió la liberación de Barrabás, siguió todo el proceso de la muerte cruenta de Jesucristo, estaban verdaderamente poseídos por el espíritu homicida satánico y el espíritu de todos los demonios de maldad, para ejercer contra Jesucristo y los dos ladrones que eran ajusticiados juntamente con el, la barbarie mas despiadada de los soldados romanos.
Ante tanta injusticia implacable contra Jesucristo, él demostró ser un verdadero hijo de Dios, puesto que no pidió venganza contra ellos, como lo establecía claramente la ley de Moisés, la ley de los judíos que establece: OJO POR OJO, Y DIENTE POR DIENTE…AMARAS A TU PROJIMO Y ABORRECERAS A TUS ENEMIGOS… ley que hasta el sol de hoy la podemos encontrar en la Biblia.
La tan promocionada BIBLIA, a la cual el mundo mal llamado cristiano considera EN SU TOTALIDAD como la palabra de Dios, aunque muchas de sus enseñanzas contradigan la doctrina de Jesucristo, razón por la cual los sacerdotes, fariseos y escribas del Judaísmo dieron muerte a Jesucristo, porque sus palabras no hallaban cabida en sus corazones, ya que Jesucristo enseñaba todo lo contrario a las leyes dadas por sus profetas.
Jesucristo enseñaba contrariamente a lo que decía la ley de Moisés: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Mateo 5:44-45.
Por consiguiente como autentico hijo de Dios, Jesucristo no pidió venganza ni muerte para sus enemigos, como lo habría hecho cualquier ser humano, sino que exclamo desde la cruz crucificado perdón para sus asesinos, rogando a Dios El Padre con gran voz diciendo: PADRE PERDONALOS PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN.
Y considerando que siendo él el árbol verde que da buenos frutos: sanando enfermos, y resucitando muertos para llevar consuelo y felicidad a todos los que sufren, pero a pesar de ello volcaban tanta maldad sobre él, se dirigió a las mujeres que le seguían advirtiéndoles lo siguiente: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos. Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron. Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros: Cubridnos. Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, que no se hara? Lucas 23:28-31.
Y oiréis de guerras…porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino y habrá pestes, y hambres, y habrá grandes terremotos…y habrá terror y grandes señales en el cielo…y seréis entregados a muerte por vuestros padres y hermanos, y parientes, y amigos, y habrá angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres y las mujeres por el temor.
Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará…entonces, si alguno os dijere: Mirad aquí está el Cristo, o mirad allí está, no lo creías. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.
Y tal cual Jesucristo lo anunciara hace ya 2000 años, hoy estamos viviendo tales días de tribulación y angustia sobre la tierra y en cada uno de nuestros hogares.
Hurtos, robos, asesinatos, atracos, violencia familiar, sicariato, violación sexual e infinidad de cosas horrendas, que enlutan a millones de hogares en el mundo, mujeres llorando desconsoladamente la muerte de sus hijos.
Pero nuestro Señor Jesucristo además de advertirnos sobre todos los males que Satanás desataría sobre el mundo, y no como la gente piensa que son castigos de Dios sobre la humanidad; también nos dejó sus palabras de aliento y esperanza, cuando dijo:
Y será predicado este Evangelio del Reino en todo el mundo (El Evangelio del Reino de Dios, por Jesucristo mismo anunciado.), para testimonio a todas las naciones;…bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan…
Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas…estas cosas os he dicho para que en mí tengáis Paz, en el mundo tendréis aflicción pero confiad yo he vencido al mundo…bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación…bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Lucas 6:20-21.
Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.
Sed, pues, misericordiosos como también vuestro Padre Celestial es misericordioso. No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando…porque con la misma medida con medís, os volverán a medir.
¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?
El discípulo no es superior a su maestro, mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia …bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios…bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos…vosotros sois la sal de la tierra…vosotros sois la luz del mundo.
Así alumbre vuestra luz delante delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. No resistáis al que es malo(ladrones,atracadores,asesinos) y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica déjale tambien la capa. Al que te pida dale. Cuando des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha.Ora en secreto. Sino perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre celestial os perdonará vuestras ofensas.
Porque ¿Qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Porque el Hijo del Hombre (Jesucristo) vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. Mateo.16:26-27.
No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo.
Y como ha sido siempre através de toda la historia de la humanidad, en el mundo coexisten hoy simultáneamente: Dios y El Diablo, el bien y el mal, los buenos y los malos, los hijos de Dios y los hijos del Diablo, todas las cosas buenas como obra de Dios y de los hijos de Dios, y todas las cosas malas como obras del Diablo y de los hijos del Diablo.
Como Jesucristo refiriera a sus discípulos en la parábola del trigo y la cizaña manifestando la decisión de: DEJAR CRECER CONJUNTAMENTE LO BUENO Y LO MALO HASTA EL FIN DEL MUNDO.
Hasta que llegue el momento cuando la maldad y tribulación ya sea insoportable en todo el mundo, y por causa de los escogidos aquellos días sean acortados, como lo señalo Jesucristo cuando dijo: Porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá. Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos que él escogió, acorto aquellos días. Marcos 13:19-20.
Es obvio que esta tribulación es causada por satanás para que nadie sea salvo, y es nuestro Señor Jesucristo por amor a los justos, a la gente buena, a sus escogidos quien la acorta. Puesto que Jesucristo dijo: Porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Lucas 9:56.
Después de esta GRAN TRIBULACION, LA MAYOR EN TODA LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, colapsará el sistema solar anunciado por Jesucristo, que será la antesala de su segunda venida, y el momento de la resurrección de todos los muertos, la más grande consolación para la humanidad entera, puesto que ya no habrá mas muerte, cumpliendo así Jesucristo su promesa de darnos VIDA ETERNA y de separar para siempre a los malos de los buenos, para que los malos ya no puedan hacer más maldad a los buenos.
Acontecimiento este singular y glorioso en el devenir histórico de la humanidad, que sin dudas de ninguna índole constituye la más grande y gloriosa esperanza para todo el mundo, descrito por Jesucristo mismo en estas maravillosas palabras: E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el SOL se oscurecerá, y la LUNA no dará su resplandor, y las ESTRELLAS caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.
Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre (JESUCRISTO) viniendo sobre las nubes del cielo…con poder y gran gloria. Mateo 24:29-30
Porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán mi voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas lo que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. Juan 5:28-29.
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá a los de su derecha: Venid, benditos (gente buena) de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, (gente obradora de maldad) al fuego eterno preparado para el diablo y sus demonios.
E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. Mateo 25:31-46
Es muy importante destacar, el por qué tanta gente resucitará para condenación y no para vida eterna.
En primer termino porque sus obras en esta vida fueron malas: odiaron en lugar de amar, se vengaron en lugar de perdonar, mataron en lugar de salvar vidas, maldijeron en lugar de bendecir, hurtaron y robaron en lugar de trabajar con honestidad, ejercieron la violencia en discusiones, peleas y guerras en lugar de ser pacificadores, sus acciones en general fueron altamente negativas y malas.
Y en segundo término por no ser solidarios, bondadosos y generosos con las necesidades del prójimo, negligencia tal que Jesucristo la toma en cuenta como que no le prestaron ningún servicio a él, cuando les dice a los que estarán a su izquierda: Apartaos de mí, malditos (gente mala), al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles (demonios). Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Mateo 25:41-43.
Entonces ellos le responderán diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo o en la cárcel, y no te servimos? Entonces Jesucristo les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. Mateo 25:44-46.
Nuestro Señor nos enseña en EL EVANGELIO: Cuando hagas banquete, invita a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos. Lucas 14:12-14.
Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitare en el día postrero. Juan 6:40.
Pero la gran pregunta que surge en todos nosotros es: ¿POR QUE JESUCRISTO NO IMPIDIO SU PROPIA MUERTE?
Así como también pudo haber evitado la muerte de su amigo Lázaro…ya que los que conocían del poder sanador de Jesucristo decían: ¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?
Y acerca de su propia muerte dijo:…Yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
Jesucristo tampoco quería morir, por eso oró tres veces a su Padre Celestial que si era posible pasara de él la copa de LA MUERTE, pero recibió como orden de su Padre que pusiera su vida, que no se resistiera a los que le iban a matar, ni evitara la muerte, puesto que solo estaría 3 días muertos, porque luego resucitaría victorioso para que fuese glorificado él y glorificado su Padre Celestial.
Por lo tanto enfrentó su muerte con mucha entereza y resignación, mirando más allá de lo tenebrosa que esta era, porque sabía que había llegado la hora de ser glorificado por eso dijo a sus discípulos: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.
Ahora está turbada mi alma; ¿y que diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. PADRE, GLORIFICA TU NOMBRE.
Y YO, SI FUERE LEVANTADO DE LA TIERRA ( SU GLORIOSA RESURRECCION ), A TODOS ATRAERE A MI MISMO. Juan 12:23-32.
Y así como el mismo lo había anunciado de antemano, después de estar tres días sepultado se levanto gloriosamente resucitado, para que aquel pueblo que había presenciado su humillante muerte, ahora fuese testigo de su GLORIOSA RESURRECCION Y ACENSION A LOS CIELOS LAS MORADAS DE SU PADRE CELESTIAL.
Luego de la resurrección de nuestro Señor, el estuvo por más de cuarenta días con sus discípulos, anunciándoles su regreso a la casa de su Padre de donde había venido y les dijo: Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre. Juan: 16:28.
Y dejo a sus discípulos viviendo en este mundo de aflicciones diciéndoles: De cierto de cierto os digo: que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón y nadie os quitará vuestro gozo.
Y de la misma manera que le aconteció a nuestro Señor y Maestro Jesucristo, también nos sucederá a todos nosotros sus seguidores y discípulos, Nuestro Dios y Padre Celestial, no nos librará tampoco a nosotros de la tenebrosa y diabólica muerte cuando nos llegue ese momento de nuestra vida, o cuando acontezca la destrucción de nuestro sistema solar, pero tenemos la seguridad plena que nos resucitará en el día postrero cuando Jesucristo retorne en las nubes del cielo.
Y entonces sucederá el extraordinario y maravilloso reencuentro con todos nuestros seres queridos, para gozar para siempre de la VIDA ETERNA EN LA CASA DE NUESTRO PADRE CELESTIAL.
Con estas maravillosas palabras Jesucristo se despidió de todos sus discípulos: NO SE TURBE VUESTRO CORAZON; CREIS EN DIOS, CREED TAMBIEN EN MI.
EN LA CASA DE MI PADRE MUCHAS MORADAS HAY…VOY PUES, A PREPARAR LUGAR PARA VOSOTROS.
Y SI ME FUERE Y OS PREPARARE LUGAR, VENDRE OTRA VEZ, Y OS TOMARÉ A MÍ MISMO, PARA QUE DONDE YO ESTOY, VOSOTROS TAMBIEN ESTEIS. Juan 14:1-3.
Y finalmente hizo un clamor publico a su Padre Celestial diciéndole: Padre, yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. He manifestado tu nombre a los hombres…porque las palabras que me distes, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tu me enviaste.
Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.
ASI QUE HERMANOS Y AMIGOS TENGAMOS ANIMO Y ENTEREZA ANTE LA MUERTE DE NUESTROS FAMILIARES Y AMIGOS, ASI COMO TAMBIEN ANTE NUESTRA PROPIA MUERTE.
LLEGARA TAMBIEN EL DIA DE NUESTRA RESURRECION Y VEREMOS LA GLORIA DE DIOS.
RECUERDA LAS PLABRAS DE CONDOLENCIA DE JESUCRISTO NUETRO SEÑOR.
BIENVENTURADOS LOS QUE LLORAN, PORQUE ELLOS RECIBIRAN CONSOLACIÓN.
ANGEL SARDI GONZALEZ
CRISTOLOGO - PSICOTERAPEUTA
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